En los campos de trigo (II)

Mientras el campesino se afana en reanudar su trabajo, Tewe D'nes rebusca en sus bolsillos con calma hasta que encuentra su yesquero, el cual enciende con parsimonia mientras sus demás compañeros se acercan. 

- Tal vez deberíamos ofrecerle algo de dinero a este campesino - comentó Faiuz con voz lo suficientemente queda para que sólo los que se encontraban a su lado pudieran escucharlo - me da que sabe algo más de lo que nos está contando ...

Fix es el primero en contestar con un leve "de acuerdo", Mikindur le sigue afirmando en tono firme "vale"y Tewe D'nes no dice nada, concentrado en terminar de encender el maldito yesquero, sólo cuando siente encima suyo las miradas de sus tres compañeros, parece salir de su ensimismamiento y levantando los ojos hacia ellos mueve afirmativamente la cabeza, dando su aprobación.

Faiuz, se vuelve con calma, se toma su tiempo y mientras da unos pasos hacia donde trabaja el campesino con el que acaba de hablar, le requiere en voz alta, para no denotar ningún interés por ocultar nada

- Eh oye, ¿podrías venir un momento?, mi compañero te ofrece un cigarrillo - dice mientras señala hacia Tewe - y queremos proponerte un trato - añade cuando el campesino ha mostrado su atención

El campesino se detiene en su labor, parece pensárselo, lentamente deposita en el suelo su herramienta y comienza a caminar en dirección a los forasteros. Faiuz espera a que se encuentre lo suficientemente cerca como para no tener que elevar el tono y que nadie más pueda escuchar su conversación

- Voy a serte franco - comienza - creemos que sabes alguna cosa más de la que nos has contado ...

El hombre se detiene inmediatamente y su cara muda hacia una expresión seria y un tanto hosca. Pero Faiuz continúa sin dejarle reaccionar

- ... y también pensamos que esa información es justo que te sea recompensada si la compartes con nosotros - dice al tiempo que saca una pequeña bolsa de cuero que lleva engarzada en su cinturón - ¿qué te parece? ¿hacemos un trato? - apuntilla mientras agita la bolsa y hace sonar las monedas que hay en su interior

El rostro del campesino se relaja al escuchas esas palabras, y mientras da una calada al cigarrillo que Tewe le ha regalado, parece reflexionar. Luego, tras expulsar una generosa bocanada de humo por su boca, rompe su silencio:

- no tengo más información que daros, en serio, he sido honesto con vosotros y no hay más que pueda deciros - hace una pausa y mira su cigarro antes de continuar - pero por una pequeña suma os puedo guiar hasta la casa del mago, conozco el camino y puedo ir con vosotros hasta allí para que no os perdáis por los senderos del bosque ...

Y aspirando de nuevo su cigarrillo parece dar por terminada la conversación esperando una respuesta a su ofrecimiento.

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